Libro de la Mal Sentada - Soneto II, por Demetrio J. Fábrega

Señora por amor de Dios,
aved algún duelo de mi.
Alfonso el Sabio.

Dejado de tu mano, a la deriva
rabio, en tu puerta imploro, amargo muero,
y el tragaluz, el borde, el lisonjero
doblez de espuma odiada por esquiva.

Dejado de tu luz que se reaviva
para arrasar las cárceles que quiero,
y la mañana de tu piel que espero
abrió sus tiendas donde yo no iba.

Ramo de llama en flor y flor amena
bajo los guardias mirtos declarados:
Tú con desnudo pié, las blandas iras.

Un bandazo no más a mi carena
y cuántos oros para siempre anclados
porque escogí tu mar que me retiras.


De: Libro de la Mal Sentada.
Premio nacional de poesía de 1956.


Atras Inicio Adelante