Libro de la Mal Sentada - Soneto VIII, por Demetrio J. Fábrega

Verte y no verte, mala marinera,
tu falda mina mi lucero sano,
verte y no verte por no ver mi mano
derramando la sed de tu ribera.

Verte y no verte fustigar austera
tibios gamos de amor en mi verano,
verte y no verte levantar en vano
la mies al aire cuando el horno espera.

Para tener tu primavera loca
dándole y dando a mi cerviz herida
jardines de ascuas, piélagos de fuego,

quisiera nunca ver y ver tu boca,
verte y no verte junto a mí, tendida,
para no verte más, y verte luego.


De: Libro de la Mal Sentada.
Premio nacional de poesía de 1956.


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