Duros y Buenos Pies que no Descansan, por Carlos Francisco Changmarín

SALUD, oh compañeros caminantes,
desnudos pies de rocas y raíces!

Portadores del polvo del camino
llevan aún la espina que en el surco
se hincó, las cicatrices duraderas.

Oh remate de músculos y nervios,
soldados de la marcha, incombatibles!
Base inmortal sobre la cual me yergo
para emprender camino a la ventura,
hacia donde las huellas no retornan.

Duros y buenos pies que no descansan
que nunca se doblegan ni se rinden.
Afírmate raíz, planta, estructura;
palpa la calentura de la tierra
cuando el son de la vida te reclama.

Vinimos por la historia transportando,
abriendo las primeras alegrías,
y vamos más allá de la carreta,
del auto, el aeroplano y la fragata
rompiendo con la marcha las cadenas.


Del libro: Poemas Corporales
Segundo Premio del Concurso Nacional
Ricardo Miró
1955


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