|
|
|
I
|
|
¡Corazón, no la recuerdes!
Si se olvidó de nosotros,
¡corazón, no la recuerdes!
Estarán mirándose otros
en sus claros ojos verdes!
|
|
Cuando una mujer te olvide
no te duelas de su olvido;
cuando una mujer te olvide
piensa en lo que te ha querido
y... al olvido, ¡dále olvido!
|
|
II
|
|
Las mujeres y las flores
son iguales en lo caras
y en que se dejan coger
suavemente de la rama.
|
|
En una flor bebí mieles,
hiel en una mujer falsa:
la flor murió con la aurora...
¡y aún no se muere la ingrata!
|
|
Las mujeres y las flores
son iguales en lo caras
y en que se dejan coger
¡de cualquier mano villana!...
|
|
III
|
|
Dicen que la adorable Julia María
con su novio a las Islas fue cierto día
a buscar perlas...
Mas no tuvo la dicha
de recogerlas...
|
|
Y ella llevaba
una nítida perla
blanca y rosada...
|
|
Dicen también las malas lenguas que un día
volvió solita Julia María:
trajo rota la perla que se llevó...
—¿Quién le rompió la perla?
—¡No lo sé yo!...
|
Del libro: La Copa de Amatista.
|