 |
|
|
|
|
|
|
|
Techo,
sombrero de zinc,
para el flamante palacio.
|
|
Se lo coloca el obrero.
Un sol capataz fustiga
el ángulo de su cuerpo.
|
|
(¡No te yergas..., no te yergas,
que vas a romper el cielo!)
|
|
¡Qué edificio...!
¡Si disfrutarlo pudiera
quien persistente lo hizo!
|
|
|
|
|
|
 |