 |
 |
 |
 |
61- Me infliges, reina, la pena
de no verte cada día.
¿Puede haber mayor condena? |
62- Para que sepas de mí
te mando cartas y flores,
aunque nunca sé de ti. |
63- Mariposa de alas verdes,
cuánto me apena tu vuelo
cuando volando te pierdes. |
64- Los claveles florecieron
al contemplarte conmigo,
mas te fuiste y se murieron. |
65- Porque a la dicha profana,
cuando el cariño fenece
sólo la envidia se ufana. |
|
 |
 |
 |
 |
|
 |
 |
 |
 |
66- Las alegrías del amor
penas encubren, mi bien,
y concluyen en dolor. |
67- Allá, al final del camino,
una cruz y un sueño roto
marcarán nuestro destino. |
68- Un recuerdo quedará
de nuestras horas felices:
un beso en la eternidad. |
69- Odiarte nunca podría,
mujer (aunque te desprecio),
pues por amor fuiste mía. |
70- Descubriste que soy pobre
y quererme te avergüenza.
No eres de oro; sí, de cobre. |
|
 |
 |
 |
 |
|