 |
|
|
|
|
|
La esencia de tu recuerdo es un placer en sorbos
donde me acojo temblorosa... donde te añoro...
te pienso... te sueño... te logro... y te absorbo...
qué haces para que te desee así, si no te puedo ver.
|
|
Tu piel al contacto con mis manos se confunden,
yo te deseo así... muy cerca de mí, dentro de mi ser
que me cobijes y estrujes el alma,
y la piel y tu recuerdo por siempre me eleven al placer.
|
|
Es como un último deseo, dónde estás... qué agonía.
Ven, calma esta sed de amar que de ti tengo
ven para llenarme y extasiarme de ti día a día
y de pasión puedas volar de mi ser, a lo más hondo.
|
|
Vuelve que sin ti no se qué hacer
me muero lentamente si tu pasión,
solo existes... solo en mi imaginación
es una inexplicable obsesión, vuelve por favor
cada vez que te recuerdo es... mi agonía y tu pasión.
|
Diario La Prensa
Noviembre 24, de 2002
|
|
|
|
 |