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En el Tercer Aniversario de su muerte.
Para cantarte la pluma toma, obligadamente, el filo de la espada.
Floyd Britton, mártir del pueblo,
sembrado de espigas y cosechas.
Inclino el Corazón
entre el sordo rumor de la lava,
y observo los rayos golpear
la mojada tumba del “cementerio marañón”
(Urna frondosa depositaria de tu cuerpo
moreno y combativo).
29 de noviembre fue la fecha
en que el hacha violó la primavera.
Tu sangre se cuajó sobre la hierba cerca
y allí nacieron profundas raíces
de ternura y rebeldía.
El sueño y el silencio lo circundó todo,
y en la playa de Coiba.
el viento marinero trajo el naufragar
de las olas solitarias
—Estas— (Convertidas en alto tribunal)
vieron caer el látigo
sobre tu arquitectura moribunda,
intentando rajar un reducto de esperanza.
pero se equivocaron los sicarios! . . .
pues frente a tu materia putrefacta
se alzó un cielo fabuloso
que no pudieron hollar los gallinazos;
y la pus de sus conciencias
y sus ojos de cuervos desgarrados
contemplaron tu cadáver alzarse
como un trigo, desde el cielo y las auroras
en medio del corazón
de la mañana de la patria. |