|
José del Carmen Tuñón,
voz de luchas proletarias.
Aún resuena tu palabra admonitiva
contra el capital engreído
que sume en negra pátina
la misma esencia vertical de los sufridos.
¡No atinamos a comprender tu muerte camarada! . . . .
Duélenos el sentimiento en todo su estremecimiento!
La noticia letal, desde esta cárcel obcecante
corrió como un cable subterráneo.
Burdos militares aullaron
tratando de ocultar los profundos rumores cancelarios.
La bota militar ululó como un viento tenebroso
en un 27 de julio doloroso y desgraciado.
“La celda preventiva” para un justo hombre
por el criminoso delito de comentar;
“José del Carmen Tuñón, el hombre dulce
el viejo camarada bolchevique;
el sano dirigente proletario, ha muerto”.
Quisieron encarcelar el dolor de un hijo
de las entrañas populares, engrilletar las ideas, camarada,
te lo digo aquí, junto ante tu tumba,
frente a este lugar sagrado donde reposa
tu alma incorruptible. Frente al duro naufragio de la patria
planearon dejar sin timonel la barca;
olvidaron que en las honduras telúricas del pueblo
existe una inmensa veta de oro
de infatigables luchadores
que tomarán tu escudo combatiente.
José del Carmen Tuñón, camarada profundo
voz de pueblo, vanguardia de la historia;
hoy gritamos a los 4 puntos cardinales:
a tu cuerpo lo marchitaron los encierros
y sufrimientos silenciosos y tristezas infinitas
ante el grosero estupor de la injusticia.
Te lo decimos con las lágrimas
asomando a las pupilas.
¡Perdónanos guerrillero de paz!
Sabemos que partiste convencido
que un crisol de inmensos corazones
se repartirán un día exacto
todas las alegrías inefables
que te negaron los cuervos del planeta.
|